Wilder recurre nuevamente al meta-cine con "Fedora".
spoiler:
Sin embargo, la previsibilidad de la película la pierde. Al poco de ser empezada ya se puede entrever su resolución y a partir de la aparición del cuaderno saturado con la frase "I am Fedora" la pretensión de que la incógnita aún se mantiene llega a lo ridículo. El pobre Barry Detweiler parece subnormal cuando tras el centenar de evidencias pregunta "Entonces, ¿quién es Fedora?". Da la impresión de que el director quiso arreglarlo mediante la narración de abundantes flashbacks en la media hora final de la película poniendo énfasis en el cómo se llegó a la trágica situación, pero las interpretaciones se vuelven forzadas e incoherentes. En definitiva, muy lejos de la maestría narrativa que mostró en otras obras, como "Witness for the prosecution".
Personalmente, debo decir a parte que toda esa divagación y crítica acerca del mundo del gran cine y las estrellas hollywoodienses de las que hace gala tanto aquí como en "Sunset Boulevard" no me atraen y lo encuentro intrascendente al lado de la mayoría de sus obras. Eso sí, la película no es mala y durante buena parte del metraje se hace llevadera, interesante y hasta cierto momento misteriosa.