La mejor película de Stanley Kubrick, no hay duda. Impresionante, brillante, insólita. Una de las pocas peliculas perfectas que existen. Malcolm McDowell, caracterizado como Alex, en la que me parece la mejor interpretación de la historia del cine. Un mensaje político muy profundo, tan profundo como el gran Kubrik.
Grandes actores, gran banda sonora, donde predomina el divino divino Ludwig Van (Beethoven) y ese gran tema central compuesto por Wendy Carlos.
Debo mencionar que Malcolm McDowell lo pasó mal rodando este film: se lesionó una córnea, casi se ahoga y cobró menos dinero del que tendría que haber cobrado, a parte de la presión constante a la que le sometía el director.
Una gran película por la que Kubrick recibió amenazas de muerte, que fue censurada hasta que él falleció; con un gran protagonista como uno de los mejores villanos del cine y que ha dado a conocer el típico símbolo de la naranja en todo el mundo.
spoiler:
La mejor escena del film, sin comparación, es cuando Alex y sus drugos entran en la casa del viejo escritor cantando la gran canción que cantaba Gene Kelly en Cantando bajo la lluvia, Singing in the rain y montan la gorda. Es una escena impactante, que hiere la sensibilidad del espectador y te hace no despegar los ojos de la pantalla.
Magnífico el tratamiento Ludovico, impresionantes pruebas al protagonista para descubrir si está curado o no y un grandísimo final.
Por último, destacar el vestuario de los principales personajes y esas pestañas del protagonista. También decir la gran decoración de la habitación de Alex, con ese cuadro, esas figuras y su serpiente Basil y esos toques de humor que aporta el funcionario de la prisión.
Magnífica la señora de los gatos.
Frase: a parte del gran monólogo del principio, la última frase: "sin lugar a dudas, me había curado".