|
El diablo tocó el cielo
Posiblemente sea lo más cerca que vaya a ver a los Rolling, sobre todo teniendo en cuenta el precio desorbitado de las entradas, y más viendo en este documental quienes van a esos conciertos privados que dan últimamente; rubias pijas que visten como para ir a la pasarela (nunca me gustaron las rubias. La última vez que hice caso a una rubia acabe en Montenegro) y los Titos Clinton. Pero no debería criticar esto. Los Rolling ya son leyenda, y ya gustan a todo el mundo, desde los rockeros de siempre a la gente joven que viste a la última pasando por el amargado de turno que soy yo, por algo mi favorita siempre fue "Let it loose" y "You can´t always get what you want".
Martin rueda un concierto de manera esplendorosa, pasándose el eje por donde yo me sé, a 12 cámaras, cogiendo todos los ángulos del escenario y no escatimando en gastos, con travellings, cabezas calientes, stady-cam y cámara al hombro. Rueda algunas escenas, sobre todo las anteriores al concierto, en una super 8mm en B/N, con mucho grano, y mete pequeñas entrevistas que él cree oportunas visionar cada pocos temas. Y sobre todo se da el gustazo de enseñar siempre que puede las cámaras y su equipo trabajando en medio del concierto. No lo disimula, ni lo esconde. Quiere que contemplemos el enorme trabajo que hay detrás.
Y el concierto...maravilloso, sobre todo si te gustan los Rolling. Aunque eso sí, para iniciados, tocan muchos temas "no conocidos", reservando sobre todo para el final la traca final de los temas más reconocidos. Aunque reconozco que yo no me considero un fan de este grupo.
Si te gustan los Rolling, tocarás el cielo. Pero sino puede decepcionarte bastante.
Yo he de confesar que me note empalmado en algunos momentos.
The End 
|