|
Nada por aquí, nada por allá, nada, nada, nada
Vacua, pretenciosa y tramposísima película, un insulto a la inteligencia de los espectadores, a su cultura, a su paciencia, a su bolsillo, a su tiempo y no sé a qué más. Todo es falso en la película: los decorados, las interpretaciones, los sentimientos, los números de magia... Desde el principio se sospecha que el único interés está en ver hasta dónde llega el guionista en su retorcimiento: bueno, hay que reconocer que llega muy lejos, que no tiene escrúpulos de ningún tipo y que se permite unos trucos narrativos que no tienen justificación ni siquiera en una historia de magos (una cosa es sacarse un as de la manga y otra a Heraclio Fournier y todos sus parientes). Los actores hacen solemnemente el ridículo, todo es enfático y rebuscado. Es tan mediocre que uno acaba reconsiderando si "Memento" realmente es tan buena como la recuerda.
Macarrones 
|