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Una más sobre Las Vegas. Y van...
Puesta al día de las clásicas historias de "timadores" que buscan hacer saltar la banca en los casinos de "Las Vegas", valiéndose de los mecanismos más variopintos. Basada en la historia real de un grupo de estudiantes del MIT, que dirigidos por un profesor de matemáticas del centro, consiguieron ganancias millonarias jugando al Black Jack, contando las cartas de las mesas y sus habilidades matemáticas -algo así como Rain Man en superdotado.
Aunque la interpretación de Jim Sturges, en el papel del estudiante que se mete en el tinglado para sufragar sus estudios en Harvard, es solvente y consigue llevar la práctica totalidad de la película sobre sus hombros (sin desmerecer a unos Laurence Fishburne y Kevin Spacey que con su sola presencia y buen hacer interpretativo llenan la pantalla), la película resulta entretenida sin más, tal vez porque en España el Black Jack es un juego de cartas bastante desconocido, y se asiste a las partidas del casino más con curiosidad que un verdadero interés.
La historia en conjunto tiene un poco de todo: historias de estudiantes, ambición, romance, juego, algo de violencia, una selección de música pop con vistas a la comercialización de su banda sonora, y un final, como corresponde en estos casos, sorprendente. Que no convincente.
Igual me hubiera resultado más divertida una versión española sobre el mus. Por ejemplo: "31, Solomillo"; o "Mus, corrido y sin señas". Quedamos (sentados) a la espera.
mik 
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