|
Ideal para una risoterapia
El lujo de Hollywood es que puede derrochar el dinero. Puede gastárselo en películas de dudosa calidad (si es que ésta tiene calidad, que lo dudo). Realizar esta película es como abrir la taza del water y arrojar en él todos los ahorros de tu vida. Eso sí, tirando de la cadena. La educación es lo primero.
La película es mala, mala, pero mala hasta reventar. Primero está la historia, si es que tiene algo de interés, con momentos estelares como el emotivo discurso ante las cámaras de Van Damme (emotivo porque tienes un gran sentimiento de partirle la cara al guionista) . Los efectos especiales, llenos de poliespán y petardos. Y por último la caracterización de los personajes, ese M. Bison escuchimizado, ese Dalshim que no tiene pinta de indio y, sobre todo, ese Bestia. ¿Pero que le han hecho? Un tío pintado de verde con pelo naranja. Nada que ver con la bestia cachas que todos nos cogíamos porque tenía el golpe ese de la electrocución. Cuanquier parecido con la realidad es pura coincidencia. Lo único destacable de la película es la Kylie Minogue, que está buena, pero no para lanzar cohetes.
Scorsese 
|