|
No es la mejor que ha hecho pero una vez más nos vuelve a sorprender
Una vez más nos vuelve a sorprender uno de esos directores que esta hecho para un público especial, es decir para esa minoría de espectadores que somos fieles seguidores.
Hay que decir en mi opinión que con Dogville llegó a niveles cinematográficos y artísticos altísimos, me decepcionó sin embargo Manderlay, en Cinco Condiciones, es mejor no opinar ya que hablamos de otro género, difícil de clasificar.
Una de las cosas que hay que decir de Lars von Trier es la manera genial de investigar y hacer cada película totalmente diferente a la anterior, con un sello especial, esos ángulos de cámara, a veces genialmente conseguidos y otras en donde se nota que está buscando pero a pesar de eso es un director que sigue buscando y explotando las diferentes posibilidades que dan de si las cámaras.
En esta película clasificada dentro del genero de comedia, en mi opinión podríamos decir mas sarcástica que otra cosa, ambientada en una escenografía prácticamente blanca con pequeños momentos de color, hace que los personajes actúen sin importar el entorno, tal como hizo en Dogville, lo importante son los actores y buen guión bajo la dirección de este genial, y también un poco “loco” de director.
El papel principal está genialmente llevado a cabo, lo que mas me gusta de él es como se va construyendo a lo largo de la película, desde un comienzo donde predomina la incertidumbre sin saber que hacer en un entorno que desconoce por completo hasta donde va cogiendo confianza y se acaba integrando casi a la perfección.
Una vez mas Trier vuelve a hacer una crítica mas de otro aspecto de la sociedad, de cómo funcionan el mundo injusto del “jefe” y del “obrero” en una sociedad de trabajadores, eso si siempre con ese matiz sarcástico de nuestro genial y “extraño” director.
Aunque para mi no es la mejor de nuestro director le daré un notable esperando con ansias la tercera parte de su trilogía que comenzó con Dogville.
manuel 
|