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Como Chan y Eng se hicieron inseparables de Dr. Jekyll y Mr. Hyde
David Croneberg creó una de sus mejores obras con la casi insuperable “Inseparables”. Beverly y Elliott Mantle son dos gemelos idénticos pero con personalidades opuestas. Los hermanos lo comparten todo, el trabajo, las amistades, el piso, e incluso a las mujeres. Elliott, extrovertido y atrevido, se liga a una paciente con una mutación que le impide tener hijos, la actriz Claire Niveau, quien acaba con el hermano gemelo tímido Bev, ante el desconocimiento de la actriz de que son dos personas diferentes.
Esta relación provocará una drástica separación de los dos hermanos, hasta el punto en el que primero Bev y más tarde Elliott caen en las drogas. Ante esta situación Elliott cuenta la historia de Chan y Eng. Ya no tienen que conseguir el éxito mediante la colaboración profesional ni compartiendo a las mujeres, sino que el fin último es el de morirse juntos, como Chan y Eng. Y en esta búsqueda de ser y sentirse inseparables los dos hermanos muestran su lado más oscuro, no son Dr. Jekyll y Mr. Hyde, los dos son Jekyll o los dos son Hyde, y el uno no puede vivir sin el otro.
Ante un papel tan complicado como el de los hermanos Mantle, Jeremy Irons, hace la interpretación de su vida recreando las dos caras de una misma persona, o la cara de dos personas diferentes. El terror de David Croneberg es poco convencional, en este film es muy poco superficial y es absolutamente psicológico, una tensión pausada y tranquila con un acompañamiento musical absorbente y preciso. El material quirúrgico “para separar gemelos idénticos” creado por Beverly Mantle es espantoso y da pavor el mero hecho de intuir que es utilizado.
Los últimos quince minutos de la película son de una maestría absoluta. Croneberg demostró con “Inseparables” que había superado su etapa más carnal y se adentraba en la profunda psicología humana. “La Zona Muerta”, “La Mosca”, e “Inseparables” muestran una gran evolución en su cine. Un cine para admirar.
Sersolo 
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