Sin duda, Apocalypse Now es una de las obras más significativas del quehacer cinematográfico en la segunda mitad del siglo XX. Obra engendrada por Francis Coppola, megalómano empedernido e insaciable, supone una magnánima aproximación al conflicto Indochino desde una órbita netamente antibelicista, compartiendo discurso con otros títulos como Platoon, El cazador, Taxi Driver o Corazones de Hierro. Filme desbordante, de lirismo epopéyico, técnicamente exquisito, sustentado sobre un guión portentoso y drigido por Francis Ford Coppola, gurú de la generación del new holywood y, bajo mi opinión, uno de los mejores cineastas de la segunda mitad del siglo pasado.
spoiler:
Apocalypse Now refleja la demencia de la guerra, la infamia de cualquier conflicto armado, una locura que empapará a los tripulantes de la patrullera cuya transformación no sólo es física sino también psicológica. Están ante una guerra de la que se sienten avergonzados, en muchos casos la vergüenza apunta hacia ellos mismos, siendo un odio propio. Ello quedará cada vez más patente tanto en cuanto se vayan aproximando a su objetivo, a su meta, al apocalipsis. Es claramente observable como se va transformando la atmósfera, la naturaleza muta, como la destrucción reina por las orillas, el rio se estrecha, el infierno se ha apoderado de todo lo que ostenta vida. Willard, en el transcurso del viaje, busca su propia vitalidad, su idiosincrasia, llegando a darse cuenta de que no son tantos los aspectos que lo separan de su objetivo: el coronel Kurtz. En Apocalypse Now los personajes están definidos en sus identidades de un modo exhaustivo, observándose una clara mutación en ellos según avanzan rio arriba. Willard al matar a Kurtz no sólo pone fin al objetivo castrense, sino que supone un sacrificio para que nazca un nuevo hombre, willard, un mesías que llega en el final de los tiempos para impartir justicia (Kurtz lo esperaba desde hacía tiempo), un ser que se ha encontrado a si mismo. Como decía Willard al inicio de la película "debe ser una tentación jugar a ser Dios". El debe elegir, escoger su camino. Pero ha quedado claro que el nuevo Willard es una especie más enloquecida que ese mismo personaje que veíamos al inicio del film.