Por favor, cuando no puedan dormir, no utilicen Valium u otros sedantes que bien podrían resultar perjudiciales. Alquilen o miren por TV esta soberana imbecilidad con su soberano y más imbécil secreto, celosamente guardado en esa soberana y piojosa latita, que se devela cerca del final de esta somnífera cinta. Capra, revuelto en su tumba...
spoiler:
"¿A dónde"? - pregunta el taxista. "A casa" - responde Viktor (con la latita piojosa). Ahora sí, podemos llorar tranquilos.