Estoy sumamente conmovido por esta película tan triste y desoladora como la vida misma.
Un anciano sumido en la pobreza y con su perro como único ser querido, lucha por mantener su dignidad a pesar de los pesares.
El podría vivir de la caridad y dedicarse a pedir limosna pero, tiene dignidad y esa misma dignidad lo hace grande a pesar de su "pequeñez".
Es una película muy bien dirigida y que te deja con un sabor de boca muy triste por la naturaleza humana, y la película nos presenta varios ejemplos de ello:
La usura y codicia cuando el anciano intenta vender algún objeto, la prepotencia de la casera cuando él intenta abonarle alguna cantidad, la poca atención del doctor que lo ve en la clínica, el vendedor que no le quiso cambiar su billete pero cinicamente le vendió un objeto, el hombre que lo insulta cuando el anciano se niega a venderle su perro, sus conocidos que lo ven en muy mala situación y no ofrecen su ayuda, y así me podría seguir mencionando cada persona y situación sucedida a este anciano.
Y que nos queda al final...
spoiler:
El anciano llamando a su perro, y sabiendo que todo esta perdido, que la muerte se acerca, que el hambre acecha, que no hay techo, lo único que hace este marginado por la dura sociedad, es ponerse a jugar con su adorado animal, una imagen que refleja que a pesar de la tristeza de la vida, siempre quedara la esperanza. (8.2)