Dura, Emotiva, Imparable, Violenta, Terrorífica, Dramática, Visualmente llamatíva, Argumentalmente atrayente, Formalmente bien llevada. Secuela reinventada gracias a una gran dirección a cargo de un prometedor director que aún con sus ramalazos de esporádica violencia gore consigue dotar al conjunto de una frescura y dinamismo difíciles de ver en tierras españolas. El tinerfeño debuta en el extranjero con una historia que bien podría haberle sepultado a los anales de chafados directores embaucados por el sueño de fama. Recordemos que "secuela" y "zombie" no son palabras que otorguen mucha garantía de calidad y es por ello que Fresnadillo tiene un doble mérito al haber conseguido pasar la prueba reinventando una película de zombies que bien podría haber caído en las mismas claves del éxito de su antecesora.
De esta forma podría considerarse de manera más que acertada el identificar ambas cintas dirigidas por Boyle y Juan Carlos como el referente moderno del Alien de Scott y la secuela de Cameron. En ambos casos el éxito se dió gracias a la creación de una fórmula diferente, la cual debía poseer la misma esencia pero con diferentes ingredientes. Por ello, aún considerando que tanto "28 Semanas Despues"como su precuela forman parte de una misma saga tampoco es fácil identificarlas como tal ya que sus elementos comunes son muy escasos. Exceptuando la historia que gira entorno a un Londres devastado que está siendo repoblado tras que lo diezmara un virus, tanto el aspecto visual, como argumental no poseen absolutamente nada en común.
Sin duda las grandes bazas de estas 28 semanas son la frescura de su tratamiento y el carisma de una historia y unos personajes que intentan huir del tópico, con éxito en la mayoría de ocasiones, a pesar de que en algunas otras tal objetivo no se consiga. En cuanto al guión, sabe desarrollar acertadamente la historia haciendo gala de algunos detalles verdaderamente originales y con un recorrido a través de la ciudad en el que procura crear situaciones diferentes a las habituales pasando por escenarios en los que Fresnadillo localiza el terror tanto a la pálida luz del día como en la más intensa oscuridad, intentando equilibrar su película en torno a unos géneros que se mueven entre el terror zómbico, el drama familiar, o la acción más frenética, cayendo en favor del primer género con claros tintes del segundo. Su acierto es notable ya que pocas veces podemos decir que una película con un terreno tan marcadamente frío a nivel dramático como el de los zombies reclame sentimientos tan humanos como son amor o traición.
En esta complicada cruzada el canario debe gran parte de los agradecimientos al compositor John Murphy que sabe adecuar cada corte musical a un determinado momento, invocando emociones muy dispares y ajenas al tipo de película que nos ocupa.
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spoiler:
A nivel interpretativo, la joven Imogen Poots y la omnipresente Rose Byrne son las dos figuras femeninas que más destacan en el reparto, aportando un mínimo de sentido común al film.
R. Carlyle consigue aportar credibilidad a nivel dramático y a pesar de que su personaje no tenga del todo claro su recorrido físico tampoco es algo del todo relevante. En conjunto cumplen notablemente aportando verismo a un género en el que tal cosa cada vez es más difícil de ver.
En definitiva el equipo del que ha gozado el canario habrá supuesto un gran soporte pero no hay que olvidar que uno de los mayores aciertos viene de su propia inventiva, y es el haber dotado al film de una imagen subjetiva para con los infectados. Fresnadillo sabe la técnica, y sabe perfectamente que un plano sobrio y estático encima de un trípode o con un ligero movimiento no crearía el efecto deseado, la ridiculez de la propuesta se acrecentaría a raudales, ya que el frenetismo del que hace gala un infectado no concordaría con la enorme quietud de un plano en el que todas las exageradas expresiones de dicho personaje se verían aumentadas a un nivel casi enfermizo y ridículo. Es por ello que sabe que la mejor forma de conseguir lo que busca es "infectando" la cámara junto con los propios infectados. Los rápidos movimientos nos impiden la recreación, buscando aterrorizar más con la imaginación que con lo que uno pueda ver en pantalla, lo cual tampoco le exime para gozar con algunas secuencias de una violencia plástica aplastante.
El canario sabe que a día de hoy asustar con un zombie no es facil. La gente lo tiene todo visto y en el género del terror aportar frescura se vuelve cada vez más complicado. El chicharrero ha cumplido y afortunadamente no ha caído en el tedio ni en el fracaso, recogiendo el ritmo y dinamismo adecuado aderezado con un halo de drama humano muy bien llevado junto a grandes dosis de acción y terror para mezclarlo todo en su justa medida creando un producto que sabe aunar muy acertadamente la comercialidad y la calidad como un elemento único que cada vez es más difícil obtener.
SPOILER
A nivel global Fresnadillo posee algunos momentos de gracia que consiguen crear secuencias de una gran efectividad y emoción.
Secuencias: El metro a oscuras y la mira nocturna de una escopeta. Una casa a oscuras, un niño que llega, una sorpresa desagradable y un abandono. un parque solitario, un helicóptero y una horda de zombis. Unos jóvenes fuera de la zona segura, un recorrido en motocicleta, una casa vacía, y un familiar infectado. La llegada en tren y en el aeropuerto.
Momentos: La ciudad desde el cielo, el desasosiego que producen dichas imágenes. Un tunel subterraneo, gente corriendo, y una explosión. Dos manos cogiéndose mutuamente. Una lágrima de sangre clayendo de un ojo. Un beso mortal. El "no" de la hermana a la atemorizada pregunta de su hermano ¿soy uno de ellos?. Finalmente, la torre Eiffel en un hermoso amanecer, delante de ella... infectados.