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Oye mi rugido
Leones por corderos. Jean Reno es Leon, pero basta una minúscula Madonna de doce años, muy mona, muy lista y muy necesitada de cariño para que se transforme, por arte y magia del cine y de la venganza, en un corderito enamorado. Porque no me toméis el pelo, lo de Reno con la cría es más romance platónico que instinto paternal: es en esta relación, repleta de ambigüedad, en lo que reside la calidad de "El profesional". Porque el Oldman está de lo más sobreactuado y ridículo y la subtrama mafiosa y el rollo redentor ya lo tenemos visto en diversas producciones, mirad como ejemplo la interesante "El oso rojo" (algún día habrá que analizar qué subyace bajo la costumbre cinematográfica de totemizar a los antihéroes urbanos).
La nena te choca un montón, básicamente porque tiene doce años pero mentalmente se comporta como si tuviera doscientos y al final lo más curioso de todo es que el personaje de Jean Reno acaba pareciendo mucho más infantil que ella.
Siendo modesta, "Leon" está superando la prueba del tiempo sin fuegos artificiales pero con paso seguro, supongo que más que nada por la química que rebosa entre el león y la cordera (¿o era el cordero y la leona?). El resto, thriller europeo con tics Besson. Pero está recomendable para ver incluso más de una vez.
Neathara 
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