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UNA HISTORIA INTRASCENDENTE PARA VER EN TELEVISIÓN
Cuando el cine es simplemente de entretención, las críticas se transformnan en meros comentarios destinados a orientar a los lectores hacia la consecusión del fin propuesto sin aventurar metas más sofisticadas que superen su primigenio propósito.
Es éste el caso de Bernard and Doris, film televisivo protagonizado por Susan Sarandon, una despótica heredera que mueve millones de dólares al parecer casi exclusivamente en obras benéficas, personaje alcohólico bien caracterizado por la Sarandon, y el afeminado camarero que interpreta Ralph Fiennes a quien en las primeras escenas confundí con otro actor irlandés y quien, según el guión, habría prestado sus servicios anteriormente a otras divas del cine estadounidense. Total, de homosexuales está atiborrada la filmografía actual, ya que estos seres especiales parecen ser buen gancho en el marketing hollywoodense actual.
Rudecindo 
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