Excelente producción rodada en los históricamente prósperos años 20 que logra fascinar aún hoy día, otorgando vigencia a la frase con que empieza. Me ha cautivado el salto descarado del drama a la comedia, cómo Murnau juega con los textos y el siempre grato hecho de que en el cine mudo los diálogos son los justos, los imprescindibles. Temporal, e intemporal a la vez.
spoiler:
La historia, emotiva, nos cuenta como el enfrentamiento con la muerte puede dar la vuelta a la apatía de la cotidianidad. El intento de asesinato es el elemento a partir del cual se logrará el éxito o el fracaso vital del protagonista, pero en ningún caso la continuidad de su pasivo ir tirando. Aunque su mujer hubiera muerto, a la par que indignado podría incluso estar agradecido de que su amante le hubiese incitado a ello. Finalmente, el éxito que parecía momentáneo se asenta con un final feliz.