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Poesía ferroviaria
Yo siempre he pensado que el tema de los trenes, en sí mismo, es una fuente inagotable de poesía, metáfora de la vida y buenas historias que contar. Maestros como Sabina lo explotan mucho en sus canciones, pero en el cine, realmente, siempre he pensado que se puede exprimir más, que se podía hacer una película no con el carril del tren como escenario, sino como fondo, como esencia. Esto es para mí esta película. Un lugar mágico, donde el silencio no es aburrimiento y donde hasta el más introvertido, reacio y antisocial, es capaz de congeniar con gente que no lo juzgue por lo que parece, sino por lo que es. Gente que se junta como una necesidad biológica, por el mero echo de compartir su existencia.Tom McCarthy consigue en esta cinta eso que me resulta tan admirable y tan difícil: la cercanía, la poesía, la verdad. En ningún momento pensé que los actores fueran buenos, ya que desde que comenzó simplemente creí estar metido en algo real, algo que existe más alla del magnífico guión de esta película. En fin, que me ha encantado, es evidente. Altamente recomendable.
Kain 
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