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La tragedia humana
"Obra maestra, prohibido perdérsela" sería sin duda una acertada crítica de este soberbio largometraje. Según los gustos puede parecer mejor o peor, pero me atrevo a afirmar que cualquier verdadero cinéfilo que la vea no se arrepentirá de haber pasado esas dos horas delante de la pantalla.
Simplemente, aquí no hay dragones, ni brujos, ni mapas del tesoro, ni aventuras trepidantes, ni un romance entre dos jóvenes, ni buenos chistes, ni sustos. Sólo aparece una cosa: la vida humana.
Día a día lo miserable de la existencia hunde y arrastra al olvido a más personas de las que podemos imaginar. Esta es la historia de un chica que no sucumbió. Cambió el desánimo por la perseverancia y la tristeza por la esperanza. Es la lucha día a día contra la vida misma por parte de una persona que no está de acuerdo con el mundo en el que le ha tocado vivir. Y por ello no hay barrera u obstáculo capaz de detenerla.
Pero, mostrándonos la insignificancia de nuestros actos, la vida (o la muerte) siempre gana, y un día estás en lo más alto y al día siguiente estás en un hospital sin poder mover, ni sentir, ninguna extremidad de tu cuerpo. Esto es, en definitiva, la tragedia humana, la vanalidad de los actos, cómo todo lo que hace un hombre a lo largo de su vida, por mucho que luche, no es más sólido que una chabola en medio de un terremoto.
Con semejante historia no haría falta nada más, pues no es una historia de una persona indivual, sino de todos sus allegados. Como una montaña rusa, todos suben en medio de sonrisas y, repentinamente, se ven bajando a una velocidad vertiginosa en medio de gritos y lágrimas. De ahí que, si añadimos a Eastwood, Swank y Freeman, obtenemos un peliculón ausente de maquillaje, simple y llanamente retrata la vida misma, y su esencia. No en vano los grandes filósofos han defendido que la forma suprema de arte es la tragedia.
Obviamente, en una película tan profunda y auténtica los valores que aparecen son múltiples, pero si tuviera que destacar alguno: aprovechar las contadas oportunidades que te da la vida y no rendirse. Y, como en toda película trágica, se puede sacar una cara buena y otra mala de la vida que acontece, de modo que espero (y recomiendo encarecidamente) que esta película sea visionada, para que así puedan ser juzgadas.
Fran_lm 
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