La cinta seamos sinceros está repleta de acción, pero una película no puede basarse en acción por “un tubo” olvidándose del contexto, y ahí es donde tocaron a mi querida Salamanca, la única, la Española, si señor esa ciudad tan bella que Pete Travis representa desde 8 puntos de vistas de sus protagonistas (que es lo original de la película) y desde 8 profundos desconocimientos de la ciudad, relatados en el “Spoiler”,
spoiler:
1. Señor Travis, la Policía estadounidense no lo soluciona todo, llegan a
Salamanca y como ellos son los protagonistas, los guardaespaldas del presidente se lían a tiros por toda la ciudad pero la Policía Española no hace nada. Claro ¡son estadounidenses!
2. Ay que acentillo nos ha puesto el señor director, con pocos españoles se ha ido a tomar unas cañas.
3. Entre la señal de “Alto”, y los modales de los conductores con los que se encuentran los protagonistas creía que estaba basada en el futuro por la educación con la que trataban a un hombre que se arroja sobre tu vehiculo.
4. El colmo son las pintadas de ETA en las calles de Salamanca, como en una calle que aparece cuando Forest Whitaker corre por las calles.
5. Siguiendo con el señor Forest no hubiera sido mejor apuntar al mismo para las olimpiadas,Usain Bolt estaría perdido con semejante proeza de hombre capaz de recorrer 500 metros en escasos segundos, un fenómeno.
6. Llevo 6 años viviendo en Salamanca, y me gustaría conocer esa mezquita tan grande que ponen en el centro de la ciudad junto con el mercado estilo árabe que preside el centro de la ciudad.
7. La idea siempre típica de que es lo mismo que mueran 300 americanos siempre que se salve el presidente de USA, es a mi parecer algo típico de Hollywood. Y en torno a esa idea gira la película. Que además de tener toda esa protección, tiene protección divina por que sobrevivir a un accidente como el del final, estando atado, amordazado y que tus dos secuestradores mueran en el acto…
8. Y siguiendo con el final, dos secuestradores que matan a miles de personas en toda la película, mueren intentando no atropellar a alguien, un momento: no lo entiendo!