Idílicas escenas se ven truncadas por la aparición de los bichos malos. A partir de ahí se desentierra la mierda. Aflora la putrefacción y nuestro Jefrey "Momón" (¡Dios mío! en una frase dice su apellido tres o cuatro veces y es que suena a "Bobón") no desea enterrarlo sino que se revela y busca la manera de que fluya y se deshaga. Remueve la mierda hasta que se encuentra con el personaje atormentado y descentrado de una mujer que sufre horrores sometida a la voluntad de un loco de la vida. Ha perdido el rumbo, el norte y lo de más allá, pero ¿quién se siente realmente mal? ¿quién necesita que pase el amargo trago? Creo que es el "vecino", nuestro "Momón".
El mundo lleno de luz se interrumpe cada vez que entra en ese edificio, del que parece no querer salir. Una sensación de ahogo parece que lo excita y le atrae. Necesita ayudar pero ¿no se ayuda a sí mismo?
Papaíto está enfermo y se ahoga, como su padre en el hospital, como él en el armario y... ¡oh, que se vayan los demonios!
spoiler:
Esa imagen de niño asustado que muestra cuando está en el armario porque todo ha pasado (El policia se lo repite un par de veces: "ya pasó todo, ya pasó todo" ¿Qué demonios ha desenterrado? ¿Respira ya hondo y a gusto? ¿Las imágenes coloreadas con la existencia de jilgueros que se han comido los bichos son reales? ¿El mundo ha cambiado? ¿o es una impresión, un deseo? ¿Es un mundo mejor o sigue siendo extraño?