Aún fallida, con un guión deshilvanado y algunos diálogos vacuos y secuencias gratuitas (Tarantino, abandona los guiones, lo tuyo es dirigir),Jackie Brown cae bien, a pesar de acabar convirtiéndose en un quiero y no puedo.
Cae bien porque es una película humilde que cuenta la historia de una persona humilde, y de otros tantos personajillos de lo más mediocre que intentan desafiar a su destino; cae bien porque esa es la temática del cine negro desde los tiempos de James Cagney, y por una vez la película no intenta homenajear a nadie, ni ser un guiño a nada, sino simplemente contar una historia; y es un quiero y no puedo porque los personajes no están acabados del todo, y porque las situaciones no están bien entretejidas.
En todo caso resulta bastante más estimulante que lo que después ha hecho Tarantino, es decir, la pirueta visual de Kill Bill, tan espectacular como vacía, y a día de hoy Death Proof, de la que nada puedo decir a falta de deglutirla, aunque si es tan indigesta como Kill Bill mejor lo dejamos.
spoiler:
Un ejemplo de los cabos sueltos del guión:
¿con qué se puede justificar que Max no se vaya con Jackie a España?
Desde el punto de vista del cine de género, el final es el correcto, tiene que haber ese fatalismo, y Tarantino se marca una escena romántica espléndida, pero Quentin, amor, debiste darle a Max un motivo de peso para quedarse, y así al menos no se le quedaría la cara de tonto que se le queda...ni a nosotros.