Una película en la cual Lars Von Trier nos permite asistir al romance de sus protagonistas de forma sencilla, que resulta natural y nos acerca más a los personajes, mostrando sin tapujos la relación vista desde los ojos de sus protagonistas y desde el recelo del entorno de la gente del pueblo puritano que les rodea.
Las situaciones se vuelven adversas para la pareja con el accidente de Jan y esto hace afianzar aún más su amor. La forma de amar de Bess a Jan la lleva a pagar cualquier precio con tal de que Jan sobreviva a su estado, hasta el punto sufrir cualquier humillación por parte de los que la rodean y su único pilar sobre el que sustentarse es su fe en Dios y su espíritu de sacrificio.
La pelicula refleja igualmente el contraste entre una mentalidad más abierta de la que forman parte Jen y sus amigos y una mentalidad hipócrita y retrógrada de la que forman parte la mayoría de la gente del pueblo que condena la actitud de Bess.
spoiler:
El final con las campanas es un tanto fuera de lo real, excepto para quien crea en los milagros, pero no queda del todo mal puesto que es la forma de subrayar el triunfo de Bess, la generosidad de su amor.