|
¿Pero este Lumet no estaba retirado?
El cine es, muy pocas veces, el reflejo de la vida. Se inventó para entretener, para hacer soñar. Tiende a la edulcoración, a la exageración de los buenos sentimientos, a tratar a las personas como seres humanos equivocados, confusos, obcecados, pero siempre buenos en el fondo. Si todas las películas fueran así, los espectadores acabaríamos alienados. Por eso, de vez en cuando, es necesario ver una peli que nos recuerde lo jodido que es vivir, lo jodida que es la gente, lo retorcida que puede ser la menor de nuestras aspiraciones. ANTES QUE EL DIABLO... es, como diría el filósofo, humana, demasiado humana. Es cine veraz, oscuro, sin concesiones, que no deja títere con cabeza. No es, en mi opinión, esa obra maestra que algunos apuntan: algún personaje secundario va algo desdibujado, y a veces la peli se pausa demasiado en cosas obvias y se acelera en situaciones que necesitaban más explicación. Pero es cine del que te deja marca, del que no te abandona cuando sales de la sala. Una maravillosa excepción de la cartelera posmoderna.
Seymour Hoffman ya es, sin duda, uno de los grandes.
La obra maestra de Lumet sigue siendo, para mí, VEREDICTO FINAL. Pero se admiten opiniones.
LeonNewman 
|