Mucha acción y poco seso. Los amantes del cine policiaco, de persecuciones y tiros no saldrán decepcionados. Las escenas de acción están bastante bien cuidadas, sin escatimar en violencia explícita ni sangre. La trama por momentos se vuelve trepidante y llena de ritmo.
El principal problema es que parece que esta película podía haber dado más de sí, se mezclan temas que quedan un poco en el aire y que podían haber dado bastante juego. La confusión de personajes y actores conocidos no favorecen a olvidar sus papeles en series para meterte en su personaje.
El argumento gira en torno a la mafia policial montada en un departamento de Los Ángeles y toma como protagonista a un más inexpresivo que nunca Keanu Reeves, que interpreta a un super poli americano: se salta la ley el primero, es letal y de gatillo(muy) fácil, es alcohólico y trabaja sólo. Con una serie de giros en el guión, en ocasionas logra sorprender y en otras la sospecha de que no se trata si no de un truco barato del director en un intento de hacer algo inesperado y grandioso. Además, le da un toque de mafia que no pinta mucho.
Como dije antes, concurren en la cinta muchos personajes secundarios, todos con papeles de no más de 15-20 minutos y totalmente prescindibles para la historia. De esta manera, es completamente imposible creerte el personaje y en lugar de ver a unos actores o a un policía corrupto, vemos al Dr. House, a Sucre, a la Antorcha humana...
En definitiva, "Dueños de la calle" ofrece mucha acción y quizá algo más. Una lástima porque para mi gusto se desaprovecha una ocasión de haber profundizado en un tema espinoso y se conforma en cambio con rasgar la superficie.
spoiler:
Como remate final más giros inesperados: los buenos resultan ser los malos, y los malos son los buenos.
Me sorprende la frialdad tan poco creible con la que actúan los polis corruptos incluso con sus compañeros de trabajo de toda la vida. Igualmente parece poco creíble la ligereza con la que se tratan algunos temas o se atan algunos hilos, sobre todo al final.
El final me resulta precipitado, el prota se va de rositas después de haberse cargado a media ciudad y parte del extranjero. Es tan fácil como eliminar las cuatro pruebas de turno.