spoiler:
Tras una ardua y peligrosa investigación que me llevó a perderme por el Louvre y a librar una persecución frenética con mi Forfi (AKA Ford Fiesta) por las calles de París, seguida de la reencarnación de Casper en túnica y de un tipo con cara de Forrest y una rata muerta en la cabeza, que ese sí me dio miedito... (por lo que he sabido después Interviú tenía comprada la exclusiva y los millones uno los necesitaba para rayos uva y el otro para injertos capilares) conseguí llegar con todas las pruebas y manuscritos hasta aquí y como yo no necesito ni solarium ni injertos os voy a hacer partícipes de mi descubrimiento, que se desdobla en tres posibles opciones:
A- Bastardo es de la quinta de Oliveira (o sea 90 largos) pero miente sobre su edad para que los fusiladores no se amparen en que chochea para descargar sus armas contra él; y quede al descubierto que lo hacen sólo y exclusivamente por placer sexual, ya que son violadores de críticas y Bastardo les pone. Les pone a mil. Que mira tú que bonito poder darle placer a toda la web, a los que le leemos y disfrutamos y a los que le violan y disfrutan también.
B- Nuestro amigo es Totó el de Cinema Paradiso versión spanish (o sea mediana edad). Porque además me resulta más fácil de asimilar que alguien se trague esos truñetes coreanos por deber profesional que por voluntad propia.
C- En realidad es un yogurín, que además aparenta un par de años menos y por ello le riñen cuando se acerca a una máquina de tabaco y no le dejan sacarlo sin enseñar antes el DNI, pero ha tenido la suerte de ir a una guardería donde después de la papilla y antes del corro de la patata les ponían pelis de Lang y de Murnau.
Bastardo, por Dios, dame alguna pista que esto sí es un enigma y no el de Robert Langdon.