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Interesante (NUNCA GENIAL) cruce de caminos.
Estragado de haber leído/oído barbaridades y afirmaciones del calibre de que "Matrix" era una genialidad, una película revolucionaria o un espectáculo incomparable, lo cierto es que accedí a verla con cierta ilusión y descargado de muchos de mis peores temores. El resultado: pues que no sé dónde cojones está la presunta genialidad o el inolvidable espectáculo o las revolucionarias secuencias que hacían de ella practicamente ¡¿UNA OBRA DE CULTO!? y a la que la Academia bendijo con ¡5 OSCARS! (todos en el apartado técnico).
"Matrix" es una película, efectivamente, de última generación, esto es, una obra creada con las últimas y más vanguardistas técnicas con que el banal y tosco cine actual americano está artificializando y deformando semejante arte.
En "Matrix" hay un cruce astuto entre las dos eternas vías que ofrece el esquivo género de ciencia-ficción: el lado filosófico, trascendental y místico, de una parte; y de otra, el lado puramente del entretenimiento.
Del primer grupo hay grandes y memorables películas como la maldita "Dune" de David Lynch o "Blade Runner" de Ridley Scott (obvio la, para mí falsamente genial, "2001: Una odisea en el espacio" de Kubrick). Del segundo grupo, basta toda la saga de Lucas y su "Star Wars" para justificar la mina de oro que supone.
En "Matrix" se plantean temas trascendentales como la confrontación entre el mundo real y el virtual, la alienación del ser humano en manos de las máquinas, la existencia futura de seres humanos mecanizados y maquinizados (el superhombre nitzscheano) pero al final queda diluido por el espectáculo de acción que dirigen, muy bien, los Wachowski. Son estos dos hermanos nos cineastas cinéfilos y eso se nota en sus guiños al western, al cine de capa y espada (las famosas acrobacias), todo ello pasado por la turmix apabullante de la máquina pirotécnica del cine USA.
Así pues, "Matrix" es una encrucijada de caminos entre el lado comercial y el lado filosófico del cine futurista, del que sale un híbrido muy atractivo visualmente, una película suficientemente aceptable, pero nunca, nunca, nunca, genial.
kafka 
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