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Disfrutad un ratillo en el cielo...Antes DE que el diablo sepa que habeis muerto
El título de la última película del muy veterano (y un poco irregular) director de "Tarde de Perros" es un completo acierto, a pesar de que en su traducción al castellano, por temor a incurrir en un falso "dequeismo" la hayan traducido como "Antes que.." (Sin ser ningún miembro de la academia creo que lo más correcto sería Antes DE que...".)
Quizás peca de ser un poco lenta y demasiado reiterativa repitiendo escenas desde distintas tomas en forma de flash-backs y desordenando la historia (un recurso demasiado gastado en estos días que corren) . Pero la historia tiene las bondades del gran cine negro, empieza como un thriller o una peli de atracos , pero ya se ve en cada fotograma que es oscura, seria, sobria, bien trazada, y acaba contundente, como un mazo golpeando una mesa , con un tragedión griego en medio de la familia protagonista.
Las interpretaciones lo bordan todos:
Philip Seymur Hoffman es un actorazo, lo recuerdo desde jovencito en "Esencia de Mujer" como el insoportable hijito de papá traicionando a su compañero de colegio mayor Chris O' Donnell , (recuerdo su cara roja de ira cuando Al Pacino acaba su discursito) En esta ocasión, no es menos, y borda el papel de yuppie drogadicto con tendencias sociópatas.
Ethan Hawke que es un poco flojito a veces, lo hace muy bien como hermano asustatizo y pusilánime ....
Sobre Marisa Tomei, circula una cruel leyenda urbana sobre el oscar que ganó en 1993 por "Mi primo Vinny", que dice que fue un error del presentador a la hora de leer el sobre de la ganadora a mejor actriz. Sea como fuere, y sin dar demasiado crédito a este malintencionado rumor, esta chica me parece no sólo buena actriz, sino guapísima, con 44 años luce espléndida en las escenas más sensuales.
Cuando terminó la peli, salí un poco en shock por el desenlace tan brutal.
Pero como he dicho al principio, este título me parece además de magnético (con sólo el título ya me persuadió a comprar su entrada), apropiado, porque por la falta de moral de los protagonistas y por una serie de despropósitos y planes frustrados, acaban enredados en una espiral de violencia que han encadenado ellos solitos. Aunque en principio no haya habido mala fe ni dolo en sus intenciones, por el drama familiar que provocan, no merecen permanecer en el cielo. Por eso dice el narrador en los títulos de crédito del comienzo: Ojalá disfrutes de media hora en el cielo... before the devil knows you are dead.
Chris Moltisanti 
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