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Aquí no hay glamour, hay naturalidad
La he visto dos veces en pocas semanas. Ya era hora de encontrar cine diferente en las salas de proyección. Por fin he podido ver en un mismo film: naturalidad, cruda realidad, amor, intriga, corrupción, interesante guión, bellos paisajes con excelente fotografía, buena interpretación, una banda sonora preciosa... etc.
A mi entender deja bien claro que lo que nos separa en este mundo a unos y otros, no es la raza ni la cultura, sino el dinero, el vil metal corrompe, destruye a cualquiera, desde los justicieros Africanos que por unas monedas acaban con quien sea, pasando por los médicos o ministros de ese continente, entre otros, hasta llegar a Europa, donde la corrupción en los altos cargos y la explotación de Africa, como útil herramienta de experimentación, están a la orden del día.
Cuando salí de la sala me dije a mi misma: Que bien le va al primer mundo tener un tercero... (y que terrible...)
roser_66
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