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No es de los nuestros
Puede que el filme peque de demasiado extenso y que tenga el inconfundible sello de exageración comercial que James Cameron le imprime a sus obras. Pero es indudable que la película marcó un jalón en cuanto a efectos especiales se refiere y constituye una más que aceptable opción para pasar un rato entretenido en las profundidades del océano.
La historia en sí no esconde grandes misterios como el título con que se la conoce aquí en Argentina reza: "El misterio del abismo".
Creo que ello es lo que falla principalmente en el filme, la falta de intriga, la ausencia de contacto con lo llamativo, aquello sobrenatural que nos mantiene pegado a la butaca. Sin dudas que para mi gusto, le falta desarrollo y exposición de fenómenos inquietantes. Pero por contrapartida, el filme posee mucho desarrollo de circunstancias que más tienen que ver con la aventura del rescate de un submarino de guerra estadounidense en plena guerra fría.
Así tendremos: una historia de amor y de reconciliación de fondo que va nutriendo un buen número de situaciones dinámicas tales como dificultades, emprendimientos alocados, traiciones e intereses encubiertos. Nada hacía presumir que muy en lo profundo, Cameron haga una crítica hacia las guerras de la humanidad, y son los alienígenas quienes nos tienen que abrir los ojos para que nos demos cuenta que somos nuestros principales enemigos.
Sin dudas que la espectacularidad escénica de esta obra hace que aún hoy sea atractiva y no haya quedado obsoleta, es más, todo lo referente a efectos especiales el filme es palabra mayor, por lo cual considero correcto y merecido el Oscar en ese rubro.
Así también corre la misma suerte la ambientación del filme, por momentos vivimos una aventura acuática claustrofóbica, llena de emociones, donde no faltarán las alternativas más llevaderas para que el filme te mantenga alerta durante las casi tres horas que posee la versión del director.
Digno de destacar también son las actuaciones de Ed Harris y de Mary Elizabeth Mastrantonio, como la pareja más despareja en los protagónicos, interpretaciones muy conseguidas que valen la pena visionar.
En fin, un filme a lo Cameron, gran presupuesto, grandilocuente puesta en escena, mucha acción y bastante entretenimiento con una leve moraleja como corolario sobre la humanidad en sí.
Recomendable si uno es capaz de vencer los prejuicios que genera la parafernalia que siempre irradia este director.
Betomovies 
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