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Stephen King es Dios y John Cusack su apóstol
Que si, que si, lo sé, igual me he pasado, pero la pletórica sensación que deja el glorioso visionado de 1408 bien merece este título... de películas así si que dan ganas de escribir críticas y decir sobretodo que nadie se la pierda, pues lo que parecía una desapercibida película se convierte en una de las más tensas, apabullantes, escalofriantes y muchos antes más que últimamente puedan haberse visto en las pantallas, saturadas de subproductos que venden un terror que lo único que consigue es insultar la inteligencia del espectador.
Aquí si que hay terror psicológico del bueno como para hacer mella en el más curtido y reirse a mandíbula batiente de correctas produccioneas pero abismalmente vacías de la tensión (como la sobrevaloradísima y comercial hasta gritar basta "El orfanato") que ésta destila. Y es que si algo tiene Stephen King es que puede gustar o no gustar su prosa, pero indiscutiblemente es un maestro en el dominio del terror psicológico y el manejo del subconsciente, jugando a su antojo con los miedos más profundos en esa eterna batalla suya entre el bien y el mal.
Grande Cusack, frickazo donde los haya, hace un papel serio adornándolo con los puntos justos de humor, sarcasmo, ironia y cinismo, con el que consigue un carisma indispensable para su personaje en una película de este tipo.
Tensión tensión y se agradece así mismo las sutiles referencias del propio King a su obra. ¿Qué es si no acaso esa puerta derecha frente a Einslen si no una referencia a las puertas de la Invocación en su "Torre Oscura"? Quizás no tiene nada que ver y me flipo pero conociendo a King y su gusto por el autohomenaje con ese vicio de tender puentes entre sus obras me parece que está empezando a hacer eso mismo en sus películas.
¡¡¡Por Dios un nobel de literatura para este hombre yaaaa!!! (Cuando se me pase la euforia negaré haber dicho esto)
LordLeal 
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