No está mal esta cuarta película del invencible policía John McClane, aunque sigue siendo mejor la primera, por ser innovadora en el cine de acción de los ochentas.
Es cierto que Willis ya es mayor de cincuenta años y que las escenas de acción son tan inverosímiles como de cualquier película de acción hollywoodense. Pero ¿quién puede pedirle realismo a una película como ésta? Pues McClane es ya un personaje emblemático y con carisma, capaz de ironizar de los métodos violentos que él mismo aplica. Y eso es lo mejor de la cinta: el humor irónico que destila el personaje y que sigue funcionando tan bien como en las anteriores entregas. Y en estos tiempos de paranoia terrorista post 11 de setiembre, quién mejor que McClane enfrentando a ciber-terroristas, pero con la ayuda de un hacker que debe escoltar hasta Washington (no puede hacerlo sólo pues sus conocimientos de informática son limitados) y que es blanco de eliminación (simpático Justin Long).
A pesar de ser entretenida y con evidentes huecos en la lógica es muy entretenida y disfrutable.
spoiler:
Lo mejor:
1) el humor irónico de McClane ("estoy harto de esta mierda del kung fu", "le estás disparando al bueno", "yipikayee hijo de puta", "hazlo o te mataré en tu casa", "se me acabaron las balas").
2) Maggie Q como la asiática sexy pero letal.
3) La acción interminable.
4) Mary Elizabeth Winstead como Lucy McClane, ruda y dulce a la vez.
Lo peor:
Cliff Curtis como Bowman y Timothy Olyphant como el forzado villano.