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La belleza de lo complejo
Penúltimo western de John Ford. Escrito por James Warner Bellah ("Fort Apache") y Willis Goldbeck, se basa en el relato breve "The Man Who Shot Liberty Valance" (1949), de Dorothy M. Johnson. Se rueda en Conejo Ranch (CA) y en los Paramount Studios (CA), con un presupuesto de 3,2 M dólares. Obtiene una nominación a los Oscar (vestuario, Edith Head). Producido por Willis Goldbeck y John Ford, se estrena el 22-IV-1962 (EEUU).
La acción tiene lugar en Shimbone, pequeña localidad del Oeste, posiblemente situada en Colorado, a lo largo de unos pocos días en 1877/80. La narración se desarrolla mediante un flashback largo y otro corto contenido en el largo. Se narra la historia de dos personajes antagónicos y, a la vez, complementarios: el abogado culto e idealista Ranson "Rance" Stoddard (Stewart) y el granjero rudo y solitario Tom Domiphon (Wayne). Les acompañan excelentes secundarios (Vera Miles, Lee Marvin...).
El realizador construye una historia de personajes bien desarrollados, cuidadosamente diferenciados, ricos en matices y profundidad psicológica, que se ayudan, enfrentan, dialogan y luchan. Sobre todo, desarrollan un juego notabilísimo de interacciones, que llena el relato de complejidad y brillantez. Los diálogos son breves, agudos, ocurrentes, graciosos y sorprendentes.
La obra se apoya, en gran medida, en una concepción dual de la realidad, en la que se enfrentan ley y violencia, lo viejo y lo nuevo, el pasado y el porvenir, granjeros y ganaderos, americanos viejos y nuevos (Peter y su esposa), forajidos y personas de bien, triunfadores y perdedores, verdades y mitos, realidad y leyenda. La coexistencia de elementos contradictorios anima y enriquece el desarrollo de la acción y, a la vez, es fuente de ambigüedades y dudas que estimulan al espectador. ¿Por qué Tom dispara su rifle contra Valance emboscado en la oscuridad? ¿Qué ocultas recriminaciones embargan a Hallie respecto de su marido? Se añaden descripciones burlescas de los políticos, de la vanidad de las gentes del Este, personajes pintorescos (Valance) y figuras cómicas (sheriff). No faltan toques de lirismo (visita a los restos de la antigua casa de Tom) y referencias entrañables. Ford no oculta su interés por la historia del país. La acción destila añoranza, nostalgia y amargura por los viejos tiempos que se llevaron consigo recuerdos infantiles, ilusiones de juventud y la memoria épica de los pioneros.
La música, de Cyril Mockridge, incorpora una canción de época ("Home On The Range", 1873), bulliciosas canciones y melodías mejicanas y acompañamientos descriptivos de gran fuerza que afinan la emotividad de la cinta. La fotografía, en B/N, ofrece composiciones muy cuidadas, encuadres precisos y movimientos suaves. Sitúa la cámara a la altura natural de la mirada, salvo en encuadres singulares. Subraya el sentido nostálgico del film con escenas nocturnas, espacios cerrados y oscuros, luces de quinqué y proyección de sombras. Es uno de los films más eminentes de Ford.
Miquel 
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