Al parecer Marcelo Piñeyro se ha vuelto sinónimo de calidad, al presentarnos en su filmografía grandes aciertos en los que el eje de cada trama por si solo engancha al espectador para concluir la apreciación de su trabajo sin el menor hastío. He de confesar mi sorpresa de lo que puede hacer este señor para mantenernos alertas a cada movimiento y palabra. La tercera de mi colección visual del Sr. Piñeyero y que reafirma las virtudes del cine argentino. Tres hijos, una hija, dos padres, una juez conforman los personajes centrales envueltos en un contexto legal y político corrupto, sin olvidar las relaciones pasionales entre ellos.
¿Quién mató a Ana? ¿Fue realmente un suicidio el caso del juez? Son las dos principales cuestiones a resolver dentro del drama; como recursos las hipótesis y los flashbacks para contar una historia sencilla.
Piñeyro viene a fortalecer su obra con un reparto inigualable en el que podemos ubicar a la fabulosa Cecilia Roth quien se caracteriza por ser bastante selectiva en cada trabajo, y que en México podemos reconocer gracias a películas de renombre como Todo sobre mi madre y Martín Hache.
En México el cine hispano tiene poca cabida dentro de los complejos comerciales, pero por fortuna en esos anaqueles del llamado cine de arte, podemos localizarlos con mayor posibilidad y llevarnos sorpresas, sorpresas argentinas.
spoiler:
Lo lamentable: Por cuestiones técnicas, la visualización de la caída del juez.