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"The train to fucking Prague is long you bitch! We'll come see you"
Si decíamos que "Hostel" era uno de las claves del cine de terror actual, es cierto que su secuela no llega a tanto y aunque de primeras podríamos pensar que es un mero calco cambiando al grupo de chicos por uno de chicas no es para nada eso, es más, estando de nuevo el incombustible Eli Roth detrás de la cámara se esperaba al menos un producto digno y hecho con mucho cariño y artesanía. Y en efecto, eso es, por lo que voy a detallar a continuación.
Si "Hostel" era una especie de homenaje al cine nipón más bizarro y grotesco, aquí nos encontramos con un pequeño pero gran y efectivo guiño al giallo y en general a todo el cine de terror europeo añejo, apúntandose Roth el tanto de sacar a algunas estrellas de ese subgénero. Primero vemos a Luc Merenda, en la primera escena del film que es brillante en todos los sentidos y luego tenemos a Edwige Fenech, la musa del gran Sergio Martino, haciendo de profesora del grupo de chicas. Una lástima que estas apariciones se reduzcan a simples cameos.
"Hostel" era una especie de "The Texas Chainsaw Massacre" en un pueblo de centroeuropa... aquí los guiños constantes a grandes películas se suceden sin descanso. Tenemos una escena a lo "Night Train Murders" (aprovecho para recomendarla, una de esas grandes películas setenteras de violaciones con venganzas hiper violentas) y constantes referencias a Torso, uno de los grandes giallo de Sergio Martino. Aunque a simple vista, este cambio de influencias da un nuevo aire al film, estando el segmento del tren rodado con una elegancia y estilismo soberbios.
Sí, "Hostel II" repite la fórmula de la primera parte pero esta vez cambiando de sexo al grupo protagonista, pero afortunadamente se convierte en una de las dos tramas del film, ya que en la otra Eli Roth nos hace ver el otro lado del oscuro negocio de la tortura. Tenemos a Roger Bart y a un impresionante Richard Burgi interpretando a dos de los verdugos, que nos sirve como excusa para ver no solo como funciona esa oscura organización sino también para ver ese lado perverso que tiene algunos humanos, que son capaces da satisfacer sus grotescas inquietudes mentales a base de la carne.
"Hostel II" es muy, muy gótica, más que la primera parte y aunque en cuanto a calidad y pretensiones no la supere, sí que nos vuelve a demostrar que Eli Roth es el futuro del cine de terror. Esperemos, por el bien del género, que salgan más tipos como él en nuestros días.
GeckoBrother 
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