No entiendo a los Cohen. Lo siento mucho, no comprendo su sentido del humor.
Ya con doce años o así vi "El Gran Lebowski" cuando la pusieron en Canal+. A estas alturas ya no recuerdo ni de qué iba, así que la volveré a ver. Lo que si sé seguro es que no la entendí en absoluto, no le vi la gracia. Tal vez cuando la vuelva a visitar piense de otra manera.
Con esta "Quemar después de leer" me pasa un poco lo mismo. El argumento está bien, y los actores están bien... pero me quieren pintar de comedia una historia a la que yo, francamente, no le veo la gracia. A menos que nos guste disfrutar de los males ajenos.
Ni los personajes son tan idiotas como me habían pintado (más bien podríamos ser cualquiera de nosotros), ni las situaciones son tan descacharrantes... no, todo lo contrario, lo que he visto en la pantalla me ha parecido más bien trágico.
Sólo me han conseguido arrancar alguna sonrisa el excelente trabajo de Brad Pitt (cada vez me gusta más este versátil actor), y la secuencia final con el alto cargo de la CIA. El resto es más bien para llorar, o para echarse las manos a la cabeza.
spoiler:
La siguiente crítica va dirigida al público más que a la película. Esto ya me pasó con "Una historia de violencia".
Espectadores que habéis venido al cine conmigo y que estáis viviendo la experiencia de esta película conmigo... ¿me podéis explicar qué diablos encontráis tan gracioso para moriros de risa en el patio de butacas cuando veis como le vuelan la cabeza a uno de los personajes?