—La verdad, yo la encuentro fascinante, ¡Que historia!, y vaya interpretaciones que hacen Brando y Pacino, por no hablar de Diane Keaton más ingenua que nunca, o Cazale bordando el papel de fracasado como ningún otro lo ha hecho. Y que ritmo narrativo oiga, vaya solidez, la música, incomparable, con ese tono fúnebre tan apropiado, pero sobre todo Pacino, vaya puesta de largo, otro actor podía haberse cargado la película él solito, pero él en cambio carga con la película, ¡Y de que manera!. Como borda la interpretación, esa metamorfosis desde el héroe militar hasta el capo cruel y exento de piedad es talento en estado puro. Si es que lo difícil es decir algo que no se haya dicho ya.
—Todo eso está muy bien—repuso el Don masticando cada palabra—, pero yo hace mucho que no voy al cine, y aún no me ha explicado lo que le ha traído aquí el día de la boda de mi hija.—inquirió mientras acariciaba en el regazo a una bola de pelo que parecía ser un gato.
—Verá, yo creo en América, América hizo mi fortuna, y he dado a mi hij.........
—Sisisi, ya ya, ese rollo me lo acaba de soltar un enterrador amigo mío, vaya al grano por favor, no tengo todo el día—se asomó a la ventana y señaló afuera— ¿no escucha usted?, ya está sonando la tarantela.
—De acuerdo padrino, seré breve, me gustaría que usted me.... umm....favoreciera, por así decirlo, es un asunto de ego personal. Verá, hay un tal Grandine que ostenta el honor de tener en primer lugar una crítica suya de la mejor película de todos los tiempos. Esa de la que le he hablado antes. Digamos que no me importaría que le hiciera una visita. Podría ir con Luca Brasi y hacerle una oferta de esas que nadie rechaza ¿no?—le guiñé un ojo—después podría usted hablar con algunos usuarios de esos que tiene usted en nómina, y que votaran mi crítica a mansalva, quiero poseer yo ese honor. Es que yo soy un hombre de honor, ¿sabe?.
El Don pareció molesto, después de soltar al gato, se levantó con aire cansado.—Es cierto que tengo algunas amistades en Filmaffinity—reconoció—, pero si oyeran que ando metido en valoraciones de este tipo dejarían de serlo. Para ellos las críticas normales son un juego, un pasatiempo, pero las que parodian películas míticas son.........¿cómo decirlo?.—se sirvió una copa de vino y me alargó una a mí, mirándome fijamente—mire, me es indiferente de que modo se gana un hombre la vida ¿sabe?, pero su tinglado es......... peligroso.
spoiler:
—Pero, ¿y si le digo que soy socio del turco?—faroleé.
—Mira chico, como si eres socio de tu put.......
Robert Duvall apareció de repente en la habitación, se acercó a Don Vito y le susurró algo al oído, me pareció oír algo de que Luca Brasi quería felicitarle. Después salió.
—Como te decía, debo atender a más gente, si no deseas nada más......
—Pero, ¡Esto es injusto!—protesté—quiero hablar con Michael, él me comprenderá.
—Michael está fuera de los negocios de la familia, él tampoco podrá ayudarte.
—Va a ser verdad que no va usted al cine ¿eh?, ¡si yo le contara!. Por cierto, haría usted bien en quitarse la costumbre de comprar la fruta al chino ése que vende en la calle.
—Sí, ahí te doy la razón, están cerrando muchos chinos sí, el otro día vi en el telediario que muchos no pasan las inspecciones y.....
—¡Que no!, no lo digo por eso, lo digo por....mierda, no puedo contar detalles del argumento, lo siento, supongo que el destino es el destino, pero procure buscarse un chofer de reserva ¿eh?, es que ver a Fredo con pistola es como ver a Harry el sucio cambiarse de calzoncillos.
—¿De qué conoce usted a mi Fredo?—preguntó Don Corleone sorprendido.
—De nada, olvídelo. Bueno, Don Vito—me acerqué a él y le besé la mano—ha sido un placer conocerle en todo caso.—me di la vuelta y caminé hacia la puerta.
—Por cierto, ¿Es usted invitado de la novia o del novio?
—Deee...... la novia Don Vito, de la novia—balbuceé girando apenas la cabeza. Según salía me crucé con el cenutrio de Luca Brasi. Luego les escuché a ambos cuchichear.
Me puse a correr con todas mis fuerzas.......