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El poder real
Cuando el destino decide que seas parte de una minoría, está poniendote a prueba. Eso le pasó a Malcolm X, y lo superó con creces. No se dejó asimilar ni achantar por el gentío cobarde, y fue fiel a su ser como hombre afroamericano. Otros hubieran tirado la toalla hace mucho tiempo, dejarse contaminar por la masa blanca, y someterse sin más remedio a la ley de la jungla que imperaba en la sociedad norteamericana. Está claro que así logras la supervivencia, pero no la dignidad como miembro de ese colectivo maldito.
Spike Lee no es de agrado de todos por su militancia. A los cinéfilos blancos -en la que yo me incluyo- les encanta películas emocionalmente brillantes como "La última noche", donde se olvida de sus manías raciales y conquista los corazones de todos los espectadores, regalándonos un film sobrecogedor. Esto es, cuando deja su rap de trincheras de toda la vida y hace pop para todos los públicos. Todos sabemos que esta cinta tiene mucho de propaganda, pero aún así mola mucho.
Ser militante negro no es fácil en EEUU, ya que ser racista negro no gusta a los racistas blancos, que tienen la mayoría y lo consideran como una falta de respeto. La minoría tiene que respetar la ley imperante, sino sabe que le esperan más reprimendas. En cambio, si los negros fuesen mayoría, odiarían a los racistas blancos. La cuestión está en que si aceptas o no la realidad. Y Malcolm rompió ese pacto, con todas sus consecuencias.
Por ejemplo, los españoles siempre dicen que Sabino Arana fue un racista y un antiespañolista. Esa es la verdad de la mayoría. Si eres un miembro inteligente de la minoría vasca, si estas en las antípodas de Jon Juaristi, sabes que eso no es cierto. Arana fue anticolonialista, antiimperialista y antiliberal.
Además, la España del siglo XIX, no es la España del siglo XV. Se le puede considerar antiespañolista de la España liberal fascista y del pensamiento único, pero no era antiespañolista de las Españas forales. Pero poco importa eso, puesto que si vives en el estado español los racistas españoles tienen el monopolio del racismo y de la violencia, y puedes convertirte en un hijo de Satanás si osas decir lo contrario y si no respetas la ley de la jungla. No pongas en duda el poder real. No perturbes la paz de la mayoría.
Kriza 
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