Por mucho que te persigan unos infectados de ira, si el cuerpo no da, no da y punto.
Un joven se despierta en un hospital vacío. Baja a la calle con un pelo asqueroso, una barba asquerosa y el asqueroso pijama verde del hospital como única indumentaria.
Bien.
El chico es poco expresivo, y está, o parece que está, digamos, sólo "sorprendidillo" de la situación.
Se da un "paseito" desde el Big Ben hasta Picaddilly Circus pidiendo que alguien de señales de vida, pero ni rastro, tú.
Entonces entra en una iglesia, le persiguen unos infectados, y en cuanto sale, date, aparecen dos geos. A continuación un par de especialistas ardiendo de esos que rocían con el extintor cuando el director dice ¡corten!, una explosión, por supuesto, y un par de conversaciones, entre lo molón y lo profundo, dignas de una redacción de un chaval de primaria. Aderezado, cómo no, con movimientos bruscos de cámara.
Con ese comienzo, lo suyo es dar al stop, guardar el DVD con mimo en su carátula (si has sido tan tonto como yo de comprarlo) y tirarlo por la ventana sin mirar si pasa alguien.
Sin embargo, sorprendentemente, la peli mejora, va a más, incluso se pone interesante.
Falsa alarma. Sólo sirve para volver a caer en picado desde más arriba.
spoiler:
Cualquier friki de pelis de zombies hubiese preferido ver morir al jovencito que al padre de la niña. Pero, entonces no habría historia de amor. La puta historia de amor de siempre. Qué pena, de verdad.
Cuando el prota presiona las cuencas de los ojos del soldado hasta matarlo, llegué a pensar que la peli iba a tener un buen final, tipo: los horrores de la guerra, que hacen a los soldados más crueles que los infectados, y a la gente de a pie más cruel que los soldados. No sé, una reflexioncilla de esas interesantes.
Un fundido en negro ahí, música suave, créditos, y yo me quitaba el sombrero.
Pero no, al final el prota, la niña y la negra forman una asquerosa familia feliz al estilo Bill Cosby, llegan los F-16, la música épica y su puta madre, y a tomar por culo el género. Por enésima vez.
Y me pregunto: ¿a qué público va dirigido este cine?
La gente que quiere ver deshechos humanos vomitando sangre y mutilaciones, ¿quiere un final empalagoso?
Y formúlese la misma pregunta a la inversa, por favor.