Una historia emocionante, unas interpretaciones impresionantes, un guión sólido, bien narrado,... ¿qué más se puede decir? Es un viaje a la búsqueda del amor en el sufrimiento. Es una poesía escrita en cine. Es triste, tan triste como la vida misma, y por eso, tan esperanzadora: siempre hay alguien dispuesto a luchar contigo o incluso por ti. Y además, un valor, en mi opinión, añadido: no es lacrimógena; es más, tiene puntos de humor que hacen que la película sea un trozo de vida arrancada para el celuloide.
spoiler:
Aunque sea tu padre que no te conoce a los quince años, o tu padre que niega en algún momento ser tu padre. Incluso él, luchará por ti. Y te descubrirá, y se descubrirá a sí mismo a través de ti.