En los Premios European Films fue nominada como Mejor Película y Mejor Actriz (Oksana Akinshina). En el Festival de Gijon ganó como Mejor Película, Mejor Actriz y el Gran Premio del Jurado.
Lilja (Oksana Akinshina) es una joven rusa abandonada por su madre, quien se fue a los EEUU con su amante. Es rebelde, y encuentra su única amistad en Volodya (Artyom Bogucharsky), un niño de 13 años que es adicto al pegamento, con quien crea un sólido lazo afectivo. Debido a una necesidad económica, comenzará a prostituirse en bares y discotecas.
Tiene un atractivo lenguaje cinematográfico, lleno de símbolos, en esta ocasión a través de un relato sencillo donde nos dibuja una metáfora acerca de un sistema socio-económico que no produce ese bienestar social que presume generar. Están presentes el sueño de la Perestroika y la desesperanza producida por un sistema neo-liberal lleno de injusticias y pobreza.
Película desgarradora y conmovedora, que nos muestra una infinidad de desgracias para la protagonista y con una verdad poco creíble en países que uno cree que todo es perfecto. Una sacudida a la realidad del mundo élite.
spoiler:
La escena del taxi que muestra la tristeza de Lilja vale más que cien palabras. Las tres tomas que le toman mirando a la ventana con una mirada inocente y tragicamente perdida simplifica la frustración que quiere darnos la protagonista.