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Gran espectáculo, pero frios personajes.
Alejandro Amenábar ha conseguido un espectáculo visual excelente, la ambientación, la ciudad de Alejandria, la biblioteca... pero ahí se queda. Quiere abarcar demasiado y no llega.
Hypatia, Davus, Oretes... no sabemos bien quien es el verdadero protagonista de la historia, todos los personajes están a medio trazar, no llegamos a identificar plenamente el carácter de cada uno. Podríamos decir que los verdaderos protagonistas son la intolerancia religiosa y, la lucha entre fe y ciencia, los dos temas principales que trata la película.
Lo más destacable de la película, como ya he dicho, es toda la ambientación que ha conseguido crear. Se muestra la mezcla de culturas y religiones que viven en Alejandrina, como los egipcios, los romanos y los judios/cristianos de manera bastante fidedigna. Los templos, el circo, las estatuas de los dioses paganos que llenan la ciudad, y también el vestuario, algo que no hemos de pasar por alto.
En resumen, se trata de una película totalmente visual, para disfrutar viendo cada uno de los detalles que aparecen en pantalla, pero no llega más allá, parece olvidarse de trabajar más a los personajes, y la trama no sabes si habla de la vida de Hypatia, de Davus (que casi aparece más que la propia Hypatia), de la lucha de religiones, de la destrucción de la biblioteca o de los descubrimientos astronómicos. Amenábar ha querido mezclar todos estos temas en dos horas de película, y pienso que no ha sabido llevarlo.
Yandros 
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