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Carpetazo al western
Posiblemente Sin Perdón es el último gran western. Y si a alguien como yo, aficionado al western, le dicen que si se puede cerrar de mejor forma, seguramente diría que no. Tenemos al sucesor de John Wayne, Clint, que a su vez es el ultimo director clásico. Este debuto con mi director favorito, Sergio Leone, y aprendió de su mentor Siegel la necesidad de estar seguro ante un rodaje, por lo que solo usa una toma. Y po r tanto, a ambos está dedicada la pelicula. Este es posiblemente el gran western crepuscular, y el mejor western americano desde El hombre que mató a Liberty Valance. Esa sensación que te deja la historia, con un guión brillante, es la de estar viendo un western que quiere desmitificar todo lo anterior, romper con el western, y acabar con cualquier intento de crear una nueva rama del western. Hay escenas realmente poéticas, con una fuerza visual abrumadora, como Munny disparando contra las latas en su casa o esos planos con el atardecer de fondo que recuerdan al gran George Stevens. Una fotografía impecable. Brillante y luminosa al comienzo, para ir oscureciendose poco a poco a medida que William Munny vuelve a ser quién era. Un montaje pausado, permitiendonos contemplar cada escena de manera que entendamos la situacion sin necesidad alguna de diálogos. El guión nos muestra los entresijos de una mente asesina que intenta escapar de su destino, al igual que le pasaba a Michael Corleone. La critica mordaz llega también contra la autoridad y su abuso, personificada en el genial Little Bill, magistral Gene Hackman, que ajusta la ley segun su creencia, sin usar la razon en ningun momento. Y bueno, hay que hablar de las interpretaciones. Desde Morgan Freeman, hasta el ganador del Oscar Gene Hackman, pasando por Richard Harris, o por el joven, ahora desaparecido, Jaimz Woolvet... y por supuesto, no podia faltar Clint, que en cada plano demuestra lo grandioso actor que es. Su sola mirada hace innecesarios los dialogos, sabemos lo que piensa en cada momento de su atormentada vida, máxime al final, cuando descubre quién es realmente... en definitiva, el Hombre sin Nombre, ya sin su poncho, se ha hecho viejo, y cierra el western de la mejor manera posible
Tony Montana 
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