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Tres realidades, tres vidas, una película
Que no hay que fiarse de las apariencias es algo comúnmente sabido y es algo que me pasó con este film. Decidí verla prácticamente por ausencia del alternativas y quede francamente maravillado con una película que es fuerte, por fin, por más de un motivo.
En primer lugar, es obligatorio mencionar a Jack Nicholson, un auténtico genio delante de una cámara. El suyo es un papel realmente difícil debido a su complejidad: ha de representar a un desequilibrado mental lleno de manías que experimenta una progresiva y rehabilitadora evolución a partir de un desencadenante que no mencionaré por ser un spoiler. Sólo este personaje da un gran juego al film y permite que se llene no sólo de forma, sino también de contenido al establecer un retrato social manejando la relación entre el, supuestamente, loco y el mundo. Una auténtica maravilla que llegará a su culmen con evolución del personaje, que queda reflejada en cada acto del mismo.
En segundo lugar, quiero mencionar a Helen Hunt, la responsable de la emotividad del film. Con ella nos es descrita una realidad distinta a la anterior: madre soltera con hijo enfermo, trabajo de camarera, comparte piso con su madre... algo, por desgracia, frecuente. Su relación con el personaje de Nicholson da vida y, sobre todo, sentimiento a la película con vaivenes amorosos, riñas, disculpas, en definitiva, consecuencias habituales de la colisión entre dos mundos absolutamente distintos.
La tercera realidad es aportada por Greg Kinnear, homosexual rechazado por sus padres (de nuevo algo común) que quedará arruinado. Con él aparece reflejada la cuestión partenofilial responsable de que una persona se tenga que abrir camino sola, sin poder contar ni siquiera con sus progenitores. Del mismo modo muestra otro tipo de valores desconocidos para los otros personajes.
Así pues, estos tres mundos confluyen en nuestra historia creando una sublime mezcla de sentimientos que tan pronto nos provocan tristeza como alegría, como si de un helado de todos los sabores se tratase. Por ello recomiendo sin lugar a dudas esta película ya que malo ha de ser que alguien no encuentre el sabor que le gusta cuando hay tanto donde elegir.
Fran_lm 
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