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Las Doctor Martins
Una presentación interesante, mezclando imágenes de la Inglaterra de la dama de hierro y títulos de crédito, y una trama que de pronto se evapora y se dispersa en el vacío.
Porque la película tiene dos tramos bien distintos. El primero, comedia, o película ligera con puntos de humor negro inglés, o humor moreno inglés, nos presenta a los personajes y dibuja una trama que se supone se irá dramatizando poco a poco.
Pero de pronto se presenta el ex-convicto, y la película se dramatiza dando carpetazo al humor, y aburriendo al espectador, que no está lo suficientemente identificado con el asunto, por muchas imágenes borrosas que pongan de soldados y edificios feos de suburbio.
Además muchos personajes se pierden por el camino, algo imperdonable.
Un interpretación que debería crear miedo o pena se queda en corrientita, o en muy floja si la comparamos con la del chaval, Turgoose, que no da asco a sus doce años, lo cual es mucho decir, y que gracias a Dios no ha sido doblado por ese ser de voz repugnante y tono ñoño al que le debe sobrar el trabajo; a parte de superarle, claro está.
Alguna escena interesante, como la del beso con lengua entre el niño y Boy George, y unas canciones cojonudas, algo habitual en el cine de la Inglaterra de extrarradio, sumado a la ausencia de héroes de cartón consiguen que la película se deje ver, aunque se olvide en dos o tres horas, motivo por el cual me he apresurado en colgar mi opinión.
Sines Crupulos 
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