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Cómo resistirse a ese reparto??
A simple vista, y a juzgar por su título, "La Educación de las Hadas" parece algún otro genérico drama familiar; lagrimoso y sintético, tal y como nos han acostumbrado las telenovelas y algunas dramáticas e inocuas series de televisión modernas. Sin embargo la visión del director y dramaturgo español José Luís Cuerda es mucho más ambiciosa, como previamente lo suscitó su aclamada fábula infantil "La Lengua de las Mariposas" (de 1999), que, oculta bajo la engañosa máscara de un blando relato familiar, escondía un talento y veracidad rara vez apreciados en el cine moderno, respaldado en todo momento por la hábil capacidad teatral de todo su desconocido reparto.
Ahora, cinco años después y con casi dos años de retraso, José Luís Cuerda prueba suerte una vez más, en ésta ocasión patrocinado por la sobresaliente presencia de un muy atractivo elenco multinacional, pero sin perder la sencillez y el encanto que lo han caracterizado para ésta nueva propuesta.
En "La Educación de las Hadas" conocemos un matrimonio conformado, a lo largo de dos años, por Ingrid (Irene Jacob), una mujer de cuarenta años aficionada a la crianza de aves y madre soltera, y Nicolás (Ricardo Darín), un afable y optimista hombre de negocios, pero secretamente marcado por su fracturado origen familiar.
La historia particularmente nos muestra la repentina separación marital de estos dos personajes, quizás ocasionada por la espontaneidad con la que su relación se suscitó inicialmente, pero que ahora azota directamente las vidas de Raúl (Víctor Valdivia), el pequeño hijo de Ingrid conformado por otro matrimonio, quien pese a todo ha logrado aceptar cariñosamente a Nicolás como su nuevo tutor; y Sezar (Bebe), la conflictiva y desafortunada cajera de una tienda de auto-servicio local, manchada por un doloroso pasado y por los constantes acosos de su despótico gerente, cuyos pesares quizás influyen demasiado en su alocada pero sincera personalidad. ¿Lograrán estos cuatro personajes confabularse en un acto de expiación y perdón?
Evidentemente "La Educación de las Hadas" es una historia romántica, pero no perteneciente al convencional género de "chico conoce chica, chico pierde chica, chico recupera chica", sino de ese atrevida variación de "segundas oportunidades", quizás no tan popular y exuberante como "The Broke-Up", o tan honesta como "The Oh in Ohio", pero definitivamente emotiva, impredecible y repleta de talento de dónde se le quiera ver.
El previamente mencionado elenco es el responsable directo de hacer los tópicos vistos en esta cinta mucho más honesto y perfectamente creíbles.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
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spoiler: El famoso actor argentino Ricardo Darín recupera todo el terreno que perdió con la soporífera "El Aura" y se perfila como uno de los más hábiles y sinceros actores contemporáneos del cine independiente. Y a pesar de que la actriz francesa Iréne Jacob (antigua musa de Kieslowski) se pelea constantemente con el idioma español, me da mucho gusto ver nuevamente a ésta excelente actriz luego de varios años de ausencia, aunque sólo sea en un papel secundario, pero ciertamente repleto de excitantes revelaciones, como el resto de sus compañeros.
Pero quien realmente merece las palmas, al menos en mi opinión, es la cantante Bebe (nombre completo: Nieves Rebolledo), cuyo turbio y difícil papel no se encuentra exento de ternura y comprensión, con quien podemos incluso sentirnos plenamente identificados, y cuyo guión le regala los diálogos más perceptivo de todo el libreto.
Por lo pronto, "La Educación de las Hadas" en una cinta de lenta distribución comercial, pero que en definitiva merece plenamente apreciarse por el excelente desempeño de su brillante elenco, la fantástica dirección otoñal que aprovecha al máximo el ambiente boscoso dónde se desarrolla la trama, y sobre todo, por la honesta frescura de su necesario mensaje. Reconozco que algunos elemento técnicos nunca terminaron por convencerme (como la música), y el drama se siente ocasionalmente forzado, pero creo que tanto la brillante puesta en escena como las múltiples virtudes previamente mencionadas son razones suficientes para intentar pescar esta auténtica joya cinematográfica oculta entre las demás obras independientes similarmente ignoradas, aunque de inferior calidad.
Ojalá los distribuidores pronto puedan percatarse de esto.
Edwin 
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