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Las llaves del corazón.
Desde hace algún tiempo tenía ganas de ver esta película. Finalmente la he visto, y en inglés debido a que no la han estrenado aquí en España todavía.
He de decir que admiro mucho a Norah Jones como artista musical. Tiene una voz muy personal con la que parece que, más que cantar, te está contando algún secreto, una confidencia íntima. Si a eso añadimos el calor que pone a sus temas, tenemos a una cantante cautivadora en todos los sentidos. Dicho esto, también parece que se defiende actuando.
No conocía a Kar-Wai, pero me ha llamado mucho la atención su forma de hacer cine (aunque por lo que leo, es la primera película que realiza fuera de su tierra natal). Emplea mucho un recurso habitualmente poco utilizado: grabar la escena desde detrás de una cristalera. Muy interesante, verdaderamente. Ello sin obviar su talento para fundir al personaje con el paisaje, sea urbano, rural o simplemente natural, y la música.
My Blueberry Nights es una película que llama la atención al ojo constantemente, y ya no solo por la belleza de Norah Jones (una belleza terrenal, diría yo, muy alejada de la "mujer virtual" que acostumbra a vender Hollywood), sino por los juegos de cámara que el director oriental domina a la perfección (gran ejemplo en la partida de póker en la que participa Natalie Portman) y el apoyo de una banda sonora repleta de blues melancólico.
La historia, también del propio Kar-Wai, rebosa un enigmático misticismo que, personalmente, me cautivó desde el principio. No es una historia de amor en estricto sensu. Más bien es un reflejo del poliédrico rostro del amor, algo que el oriental plasma en las historias de sus protagonistas, empezando por la protagonista principal, Lizzy, y en los sucesivos personajes que aparecen en su historia. Una historia que comienza como una huida y que se torna en reencuentro en su final.
En este sentido, me caló hondo la reflexión que hace Jude Law sobre las llaves avanzada la película. Y, en cierto sentido, lo comparto. Uno tiene las llaves de su corazón. Es asunto tuyo a quién le abres la puerta. La magia está en que, una vez abierta, esa persona sabe dónde está tu "habitación". Otra cosa es que tú sigas allí cuando ella regrese. Y, obviamente, cada llave guarda una historia diferente.
De las interpretaciones sólo digo que Strathairn y Weisz tienen la parte más intensa del guión y que bordan su papel: El amor-odio. La propia Norah cumple perfectamente, sorprendiendo así en su debut (añado que es la que tiene la voz más bonita de todo el reparto). Jude Law hace un papel de galán desaliñado (muy típico ahora, por cierto) y, no nos engañemos, es el papel para el que ha nacido. Y Natalie Portman, finalmente, no tiene el mejor papel de la historia pero cumple con la calidad a la que nos tiene acostumbrados.
Lo mejor- Descubrir a Wong Kar-Wai. El misticismo de la historia.
Lo peor- ¡Que no la hayan estrenado en los cines en España!
Pliskin 
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