|
El arte como la vida misma
En dos palabras: Sencilla y sensible.
Tanto, que se puede frivolizar y contarla: un tío pintando un membrillo, que al final se come otro tío.
Pero en esa sencillez, nos encontramos de forma real, con una fuerza vital increible: la esencia del arte, de la belleza, mejor dicho LA IMPOSIBILIDAD DE REFLEJAR LA BELLEZA Y SENCILLEZ DE ALGO, de un árbol, de un paisaje, de la amistad, del amor, el cariño.... y a pesar de todo el seguir intentando aspirar a la perfección, y quien sabe si únicamente es perfecto lo sencillo. UNA MARAVILLA.
Lo que más me gustó: Las conversaciones entre Antonio López y Enrique Gran
Frases favoritas: No recuerdo exactamente, cuando una chica japonesa le dice al pintor que sería mejor pintar a color el membrillero y Antonio López responde que lo ha intentado durante años, pero es imposible.
d_mefisto 
|