Pintoresco viaje por Ecuador el que nos pincela "Qué tan lejos". Me ha encantado. La verdad que me llenan de nostalgia y buenos sentimientos estas películas donde la soledad, esa soledad que todos sentimos cuando viajamos, aflora en toda su magnitud, permitiendo únicamente la compañía de otras personas en la misma situación que tú, convirtiéndose en una soledad compartida. Se crea así esa entrañable burbuja de emociones y empatía hacia el entorno y hacia tus compañeros, y que perdura más allá de la inmediatez del momento. ¿Quién no ha sentido nostalgia después de volver de un largo viaje y recordar todo el universo de sensaciones que ha recogido?
Si sabes a lo que me refiero, no dejes de ver esta película. Viajarás con los tres personajes principales, reirás con ellos, sufrirás, y por supuesto, sentirás la soledad conjunta de existir.
spoiler:
Puede descolocar un tanto la repetitiva coletilla de Esperanza en sus frases: "¿cómo estás, tía?", "¿tía, por qué haces eso?", "pero es que, tía...". Pero bueno, lo mejor es integrarlo como parte de la película, así se disfruta mejor, jejejejeje.
Momento mágico cuando aparece el personaje conocido como "El Iguana"en el chiringuito playero. No tiene desperdicio sus comentarios al pie de la hoguera nocturna.
Esto es una sugerencia, y he preferido ponerla en el spoiler por no dar pistas de esta película. Si como yo, buscas evadirte de vez en cuando por los parajes de la soledad humana, os recomiendo "Vías cruzadas" de Thomas McCarthy, "Lejano" de Nuri Bilge Ceylan o "Una historia verdadera" de David Lynch.