Debo reconocer que el bueno del pequeñajo de Spike no era uno de mis directores preferidos cuando me senté la primera vez para ver "La Última Noche", por tanto no esperaba mucho, de hecho la ví por casualidad, sin demasiadas esperanzas de pasar una gran noche.
Lo que me encontré fue una de las experiencias más magníficas que pude sentir en mi vida viendo cine. Los actores, con una fuerza y credibilidad fuera de toda duda, estaban inmejorables. Visualmente la película estaba cuidadísima, hasta el más mínimo detalle. La música, una melodía maravillosa que nos transporta por la película con tanta suavidad que te provoca un olvido momentáneo espacio-temporal.
Pero lo mejor de lo mejor es el espíritu de la película, su historia. Que te absorve sin remedio en el disfrute apasionado por el buen y el gran cine, el cine perfecto.
spoiler:
Creo que Dios apuntó con su dedo divino dos secuencias en esta película. La 1ª que destaco es en la que Edward Norton en frente del espejo del baño, en el restaurante dónde cenaba con su padre, muestra su ira sin control bajo la expresión "fuck you"(jodeos) Esta escena es magnífica, muestra la desesperación irracional en la que está inmerso el personaje.
La 2ª secuencia que más me impresionó es la del final de la película, donde el padre muestra y explica al hijo la posibilidad de escaparse y comenzar una nueva vida. Durante los tres minutos que dura, la emoción es indescriptible, deseas que todo ocurra, que tenga una segunda oportunidad, que forme una familia, que sea un ciudadano perfecto y regenerado sin redención impuesta. Último plano, magnífico, vemos que todo fue un sueño y deseo, en la cara destrozada de Edward podemos fijarnos que en la vida no hay segundas oportunidades para casi nadie.