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Descenso a los infiernos
(Diálogo entre Val Kilmer y Serpiente Plissken)
Val Kilmer: ¿No me reconoces?. Soy una estrella de cine.
Plissken: Tu cara me suena, pero no caigo.
Val Kilmer: Tienes que haberme visto en la nueva obra maestra del terror: Moscow Zero, una claro ejemplo de cine vanguardista, arriesgado, con una puesta en escena angustiante y claustrofóbica. Una de esas películas que te quitan el sueño.
Plissken niega con la cabeza.
Val Kilmer: Pues seguro que te impactó mi interpretación en el impresionante thriller de acción Déjà Vu.
Plissken vuelve a mover la cabeza en señal de negación.
Val Kilmer: No puedes haber pasado por alto mi papel del rey Filipo en la maravillosa Alejandro Magno, que combina a la perfección el drama histórico con la épica y es, además, un retrato profundo y complejo de la personalidad del famoso Alejandro.
Plissken gruñe con impaciencia.
Val Kilmer: Sin duda me recordarás, pues, por mi aparición estelar en la inteligente y original Cazadores de mentes, obra de suspense y misterio digna de Hitchcock. O en cualquiera de mis apariciones como secundario de lujo en películas conocidísimas y de indudable calidad artística.
Plissken se acerca, amenazador.
Val Kilmer, desesperado, grita: Imposible que no aplaudieras a rabiar mi encarnación de Jim Morrison en The Doors.
Plissken: Ah, claro. Ya decía que me resultabas familiar.
Val Kilmer, aliviado, comienza a dar saltos de alegría y a gritar como un poseso. Plissken se le queda mirando pensativo, y le dice:
-Pero creía que habías muerto.
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Lástima que el género de terror, si es que "esto" merece tal nombre, siga siendo carne de cañón para directorcillos mediocres ávidos de billetitos verdes. Lamentable, nefasta, pésima, y un sinfín de adjetivos más no serían suficientes para describir semejante infamia. Argumento previsible, trillado y nada original, personajes planos y ridículos, interpretaciones penosas, tensión nula, puesta en escena tan pretenciosa como infumable... suerte que tenía entrada gratis.
La Uwe Boll española. Muy apropiada la comparación. Al igual que con el amigo Uwe, podemos señalar un virtud indiscutible: es tan, tan mala que no resulta tediosa, sino hilarantemente cutre.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
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spoiler: Lo que más me gustó fue el personaje femenino. Primero se dedica a poner cachondo al cura y luego se morrea con él porque sí (o mejor dicho, porque se establece entre ellos una relación tan sutil que un espectador poco espabilado no lo notará).
Dersu 
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