Un gran título para una genialidad de Luis Buñuel. Toda la cinta respira marginalidad, desesperación y como no, surrealismo. No sobra ninguna secuencia, todo lleva un ritmo ligero y muy suelto, sin que nada te haga perder la atención, sigues entusiasmado la historia y no paras de pensar en que vendrá después. Solo deseas que a Pedro le vaya de forma diferente a como le ha ido y que consiga salir de la situación en la que esta. Llena de escenas inolvidables con ese toque surrealista que hace que sea una película de Buñuel. Obra maestra.
spoiler:
Momentos para recordar: El sueño de Pedro, increíble, metafórico y sin duda, revelador.
Otro momento para recordar: Escena final, el cuerpo de Pedro rueda montaña abajo.